Capítulo 3 – Te Amo

En el capítulo pasado Jessy se encontró en París a Don Tomás Balcázar, platicaron y él quedó en llevar a Jessica con su nieto cuando llegaran a Sudáfrica.

Aeropuerto de Johannesburgo, Sudáfrica

Por fin el vuelo había arribado a tierras mundialistas. Cientos de mexicanos comenzaban a adornar la ciudad con la simpatía que caracteriza a las personas de México. En ese grupo se encontraba Jessica, quién después de bajar del avión se había despedido de Don Tomás y habían quedado de verse a los dos días para ir al entrenamiendo de la Selección. Jessica caminaba por las calles de Sudáfrica…

-¡Ah necesito un café internet! Tengo que contarle todo a Gaby. Bueno, también un teléfono, tengo que hablar con mis papás-.

En eso encontró una caseta de llamadas internacionales y llamó a su casa:

-¿Mamá? ¡Estoy en Sudáfrica sana y salva! No mamá, no te enojes, te juro que regresando te explico… No mamá no vengan, es mucho dinero, estaré bien, además ya me encontré a varios conocidos… ¡No por favor! ¡No vengan! – dijo Jessy desesperada.

Jessica colgó y salió nerviosa pues al parecer sus padres viajarían a Sudáfrica. En eso, el chico que se estaba enamorando de Jessy le dijo:

-¿Estás bien?-

-Gracias amigo, todo bien. Vente vamos a buscar un café internet y te invito algo de comer, me muero de hambre- y salieron hacia el centro comercial.

-Oye, noté que conocías muy bien al abuelito del Chicharito- dijo sonriente el chico.

-Ay amigo, si supieras, lo conozco desde hace muchos años, es una larga historia. Lo único que te puedo decir es que estoy enamorada de su nieto- y Jessica suspiró.

– No bueno, todas están enamoradas de él, jaja. Sé original, enamorate de mí, estoy mejor que el vegetal ese- dijo en tono de broma el chico.

– No le digas vegetal, y bueno, mi amor por él viene desde hace años- dijo triste Jessica.

Ya era un poco tarde y decidieron regresar a su hotel. Ya en su habitación, Jessy recibió una llamada.

-Jessica, soy el señor Balcázar. Fíjate que pude comunicarme con Javier y dijo que Aguirre les permitirá ver pasado mañana a los familiares. Te espero a las 9 am en mi hotel, un autobús nos va a llevar- dijo Don Tomás muy animado.

-¡Gracias! Páseme los datos del hotel y ahí estaré. Nunca lo voy a olvidar- Jessica sentía que su corazón latía con fuerza.

Lo que Don Tomás no tomó en cuenta es que dejó la puerta abierta de su habitación y Leticia, la novia de Javier, había escuchado todo desde el pasillo.

-¡Ya me empieza a hartar la tal Jessy! Javi me contó que esta tipa había sido el gran amor de su infancia y por eso me preocupa. Tengo que hacer algo para que no lo vea. ¿Pero qué?- dijo con maldad, Leticia.

Después de horas de pensar en su diabólico plan contra Jessica, se le ocurrió una idea:

-¡Ya sé! Mis amigos de la prepa andan en Sudáfrica, ellos se encargarán de hacer que Jessica jamás vea a mi chiquito. ¡No puedo perderlo! Es joven, guapo, famoso, rico… ¡No puedo perderlo!- dijo en tono severo Leticia, mientras marcaba a sus amigos que estaban ya en el Mundial.

Al día siguiente llegó un folleto a la habitación de Jessica que decía: ¡GRAN FIESTA MEXICANA! ¡HOY EN ESTE HOTEL! APOYEMOS A LA SELECCION. NO FALTES.

-¡Sí! Ya se siente el ambiente de los mexicanos, tengo que ir, tengo que ir- dijo emocionada Jessy.

Buscó su jersey de México y bajo puntual a la cita. En efecto, la noche mexicana estaba comenzando, todo parecía marchar bien, hasta que de repente vió a lo lejos a Leticia, su rival, y vió como ésta la señalaba.

Llegaron los mariachis, la hora de la comida y por supuesto el tequila. En eso dos chicos se acercaron a Jessica.

-¿Qué pasó hermosa? ¿Porqué tan solita? ¿Con quién vienes? – dijo un chico un poco ebrio.
– Sola, ¿y ustedes que onda? – dijo Jessy ya ambientada en la fiesta.
– Venimos un grupo de amigos. Oye, ¿es cierto que eres amiga del Chicharito? Nosotros estábamos con él en las fuerzas básicas de Chivas, es bien chido el güey, ¿no?- dijo otro de los muchachos.
– Este sí, ¿pero cómo saben? Wow, no puedo creer que sean amigos de Javier. ¡Qué emoción! Tiene años que no lo veo y ustedes pueden ponerme al tanto de su vida, ¿sí?- Jessy estaba realmente emocionada.
-¡Claro que si mamacita! Es más brindemos por eso, ¡salud!- contestó el primer chico.

Las horas pasaron, las botellas de tequila se terminaban, y Jessy como buena mexicana no desaprovechó la oportunidad de tomar tequila en otro país. El sabor de esta bebida la hacía sentirse cerca de México, de su tierra, Guadalajara y por ende de su Chicharito.

-Bueno mi Jessy, tenemos un album de fotos de Javier, por si lo quieres ver, está en mi lap allá arriba en la habitación, ¿vamos?, digo, para que veas cuando estaba en fuerzas básicas y así- dijo uno de los chavos quien fingía estar borracho.
-¡Sí! No bueno, que alegría, vamos mijo, quiero ver las fotos de mi hombreeeeeeee- Jessy se caía de borracha.

Llegaron a la habitación y uno de los chicos le susurró al otro:

-Güey, no manches, esta vieja ya se está durmiendo, ¿qué dijo Lety que hicieramos?-
-Pues amarrarla güey, métela al closet y pues dijo que mañana después del medio día la van a encontrar-
-¿Y cuando reaccione? Nos va a denunciar –
-No seas tonto, mañana salimos a Pretoria, así que no hay problema. Lo que Lety quiere es que esta chava no se encuentre con Javier-
-No pues ya vamos a amarrarla de una vez-

Pasaron los minutos, pasaron las horas, Jessy despertaba poco a poco, todo era oscuro, todo era confuso. La cruda la mataba pero más el no saber donde estaba. Se vió amordazada, atada. Temía que esos hombres le hubieran hecho algo peor.

Se escuchó un fuerte ruido, era la señorita de la limpieza. Abrió el closet y encontró a Jessica llorando. La empleada comenzó a hablar en inglés, Jessica intentó comunicarse con ella, pero en ese momento el inglés se le había olvidado. Más o menos pudo decir:

-¡Please, help me! I´m mexican- dijo Jessy cuando le quitaron el trapo de la boca.
– ¿Are you ok? Oh my God, I´ll call to the police- contestó sorprendida la empleada.
-¡No! I don´t want it. – dijo tajante Jessy – ¿What time is it?-
-1:00 pm-
-No, Don Tomás, mi Chicharito, no.

Jessica salió rápidamente hacia el hotel de Don Tomás, había visto que su ropa estaba intacta, así como su cuerpo, por lo que parecía aquellos hombres no le habían hecho nada más que amarrarla en el clóset.

Ya en el hotel preguntó a un empleado que era español:

-Disculpe, ¿el señor Tomás Balcázar?
-¿Es usted la señorita Jessica?-
-Sí, esa soy yo-
-Dejó recado para usted. Dijo que la estuvo esperando hasta las 9:30 pero que no podía esperar más. Que ojalá se vuelvan a encontrar en otra sede. Y que por favor sea más formal en sus promesas-
-¡No puede ser! Me ha de odiar Don Tomás. Todo por culpa del maldito alcohol.

Leticia había conseguido su cometido, el no permitir que Chicharito y Jessica se encontraran, gracias al plan que había armado con sus amigos, quiénes hicieron que Jessy se emborrachara. Jessica veía todo perdido, entre tanta gente era imposible encontrar de nuevo a Don Tomás, además de que sabía que éste estaba molesto con ella.

Faltaba un día para el partido inaugural Sudáfrica vs México. Jessica iría sin ánimos, eso pensaba, lo que no sabía es que su primer encuentro con Javier, después de 10 años sin verse sería justo en ese partido, un 11 de junio del 2010.

No te pierdas este emocionante encuentro entre nuestros protagonistas el próximo viernes en Te Amo Chicharito

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